Viajeros del regional Zaragoza-Lérida. 6.10: "Si quitan este tren tengo que dejar mi trabajo"

Los pasajeros de uno de los trayectos que van a suprimirse con el último recorte, que se aplica el 1 de abril, defienden que Aragón apueste por el ferrocarril. Lo necesitan para comunicarse con poblaciones como Tardienta, Grañén, Monzón o Binéfar

HERALDO DE ARAGÓN.- El primer tren de la Estación Delicias es un regional que cubre los 152 kilómetros que separan Zaragoza de Lérida. Unos minutos antes de las 6.10 de este miércoles, 17 de marzo, espera solitario a los pasajeros en la vía 8, mientras el maquinista revisa los últimos papeles. Un viajero cruza el andén con paso decidido y abre la puerta de uno de los tres vagones. Se nota que es uno de los habituales. El 1 de abril dejará de poder subirse a él.

El Gobierno de Aragón ha lanzado un órdago al central para que se haga cargo de los 4 millones de euros que, calcula, cuesta mantenerla por ser deficitaria, junto a otras líneas de la comunidad, y pondrá en su lugar autobuses.

El pasajero es interino en un organismo público en Monzón y lleva 18 años cogiendo el tren a esta hora, explica. "Un autobús a las 5.45 no nos sirve porque no hay forma de llegar a esa hora a Delicias. No tengo autobús urbano", dice, desde su asiento, cuando se le pregunta por la alternativa. En su caso, ha tomado la decisión más dura: "Si quitan este tren tengo que dejar mi trabajo", afirma. Ya se lo habría comunicado a su responsable porque no tiene coche ni forma de compartir vehículo con otros compañeros, que ha sido la alternativa para los muchos que han ido dejando el tren en los últimos años, sobre todo, desde la supresión de horarios por la pandemia de covid el año pasado. Y no es el único que se lo está planteando.

EN EL AIRE

En la Estación Goya suben Ramón Pascual y Jorge Faure. Este último es administrativo y lleva 16 años cogiéndolo para ir a trabajar a Grañén, pero "si esto no se arregla rápido tendría que dejar el trabajo", asegura. Tampoco conduce. Todavía no ha tomado una decisión firme porque prefiere esperar, por si acaso. "Desde que llevo aquí, esta línea siempre ha estado en el aire", recuerda sobre los recortes de frecuencias. Sin embargo, esta vez cree que va en serio porque se ha planteado la propuesta de los autobuses alternativos. Tampoco le sirven, salvo que a esas horas vaya en taxi o andando a Delicias.